Recuerdo de manera muy especial que yo toda mi vida quise ser Abogada, desde que estaba en el Jardín de niños esa fue mi meta, considero de hecho que siempre e sido firme en mis convicciones, ya que lo sostuve en todos lo niveles educativos que e cursado, ya que francamente estudie una Licenciatura en Derecho en la UABC, e inclusive me Titule por promedio General (De hecho siempre me a gustado estar en constate preparación, me gusta estudiar y aprender).
Mi padre es maestro (de secundaria y preparatoria, de hecho donde yo trabajo :-X ), desde pequeña lo veía que el estudiaba la carrera de derecho, y eso me impulso a mi para guiarme por mi profesión; el siempre me decía que mejor estudiara para maestra pero nunca le quise hacer caso, me enfocaba mas a mis ideales, de luchar por un México Justo, apoyar las causas Justas y todos eso ideales que de jóvenes se nos presentan.
En un momento de mi vida, se me presenta la oportunidad de cubrir un interinato cuando yo aun cursaba la universidad, en áreas sociales (justo mi perfil), era ética y valores de primer grado, gustosa me presente y hay caray, que horror, eran yo un ogro con tantas pobres ovejitas a mi alrededor, de todo me molestaba, no conocía las técnicas para poder controlar un grupo y mucho menos para preparar una clase, exponer las ideas acorde a la edad de loa alumnos, mis palabras eran muy complejas, mis temas aburridos, francamente pobres alumnos, pero e ido aprendiendo con el tiempo por que cada grupo es distinto.
Conforme fueron pasando los meses, el grupo y yo nos fuimos acoplando y conociendo mucho mejor, yo fui aprendiendo de las experiencias de mis compañeros, de hecho muchos de ellos me enseñaron a planear una clase, dinámicas e inclusive, realizamos clases entrelazadas en diversas materias, muy armonioso, y fue ahí cuando descubrí que era un mundo diverso al que yo estaba aprendiendo en la universidad y que me estaba agradando, por que no es mismo salvar algo dañado, que evitar que eso ocurra, es decir, proteger a las generaciones futuras de la delincuencia, dotarlos de valores y serviles de guía en el proceso enseñanza aprendizaje.
Y así llevo 7 años dando clases en nivel secundaria, pero para ello, estudie saliendo de la universidad, un diplomado en Formación Cívica y Ética de 6 meses, y una Nivelación Pedagógica de año y medio, ambos en la UEEP, todo esto para darle sustento a mis clases, estudios y experiencias propias y colectivas.
Dentro del margen de los 7 años de trabajar gustosamente para la Secundaria No. 5 Estatal “Francisco I. Madero”, se me presento la manera de laborar como instructora de Escolta en esa misma escuela y la Primaria “Otilia U. de Cota”.
Gracias a estas experiencias tan enriquecedoras en la docencia, se me invito a trabajar en el nivel medio superior en un incorporado al COBACH, Colegio de las Californias, como maestra de paraescolares (Periodismo, Rescate y Escolta).
De ahí, se abrió una vacante en el Plantel Baja California del COBACH COMO INSTRUCTORA DE ESCOLTA, ello me llevo a solicitar aun más horas y así me convertí en la maestra de Filosofía y de Ética y Valores de mi plantel.
Para ser maestra de Nivel Medio Superior no me fue nada difícil entrar, pero e aprendido que los conocimientos psicopedagógicos que poseo para nivel secundaria no son bastos para cubrir las necesidades de mis alumnos de preparatoria, por ello que tome la decisión de entrar a esta especialidad, pero debo decir que la experiencia que tengo me a dado la paciencia para saber que todos los días se aprende algo nuevo y que si cometemos un error podemos afrontarlos con futuros aciertos.
Francamente lo que mas agrado de mi trabajo fue que me pagan hacer lo que mas me gusta, enseñar, apoyar a otros y poder ver superarse a otras personas, me siento bien servida con ello, muy satisfecha, es cuando mi trabajo da triunfos y mas cuando mis exalumnos me recuerdan con cariño y como una buena profesora, no barco, no floja, sino responsable, apegada a los planes y programas, y ante todo que le daba su toque personal a la clase.
Lo que me disgusta de mi trabajo es la deserción escolar, cuando dejan de ir los alumnos, no el ausentismo, sino que por necesidades ajenas a nosotros ellos tienen que retirarse, eso me afecta por que están en una etapa de formación importante en sus vidas. Y otra cosa que me molesta es que haya compañeros que no demuestren los valores dentro y fuera del aula, que no impartan la clase como debe ser, que saquen a los alumnos del grupo, es un premio para ellos no un castigo, debemos afrontar la responsabilidad que tenemos frente a nuestros alumnos, ellos reflejan lo que nosotros les proyectamos.
De todo lo anterior puedo resumir que para mi la docencia va más allá de la simple transmisión de conocimientos. Es una actividad muy compleja que requiere para su ejercicio, de la comprensión del fenómeno educativo. No solo de tener conocimientos sobre cierta disciplina, esta no aporta los elementos para el desempeño de la docencia en forma profesional, es necesario que pongamos énfasis en los aspectos metodológicos y prácticos de su enseñanza, así como en los sociales y psicológicos que van a determinar las características de los grupos en los cuales ejercemos nuestra profesión, ya que necesitamos conocer los ámbitos en los cuales realizamos nuestra labor.
IRENE BARRERA
Mi padre es maestro (de secundaria y preparatoria, de hecho donde yo trabajo :-X ), desde pequeña lo veía que el estudiaba la carrera de derecho, y eso me impulso a mi para guiarme por mi profesión; el siempre me decía que mejor estudiara para maestra pero nunca le quise hacer caso, me enfocaba mas a mis ideales, de luchar por un México Justo, apoyar las causas Justas y todos eso ideales que de jóvenes se nos presentan.
En un momento de mi vida, se me presenta la oportunidad de cubrir un interinato cuando yo aun cursaba la universidad, en áreas sociales (justo mi perfil), era ética y valores de primer grado, gustosa me presente y hay caray, que horror, eran yo un ogro con tantas pobres ovejitas a mi alrededor, de todo me molestaba, no conocía las técnicas para poder controlar un grupo y mucho menos para preparar una clase, exponer las ideas acorde a la edad de loa alumnos, mis palabras eran muy complejas, mis temas aburridos, francamente pobres alumnos, pero e ido aprendiendo con el tiempo por que cada grupo es distinto.
Conforme fueron pasando los meses, el grupo y yo nos fuimos acoplando y conociendo mucho mejor, yo fui aprendiendo de las experiencias de mis compañeros, de hecho muchos de ellos me enseñaron a planear una clase, dinámicas e inclusive, realizamos clases entrelazadas en diversas materias, muy armonioso, y fue ahí cuando descubrí que era un mundo diverso al que yo estaba aprendiendo en la universidad y que me estaba agradando, por que no es mismo salvar algo dañado, que evitar que eso ocurra, es decir, proteger a las generaciones futuras de la delincuencia, dotarlos de valores y serviles de guía en el proceso enseñanza aprendizaje.
Y así llevo 7 años dando clases en nivel secundaria, pero para ello, estudie saliendo de la universidad, un diplomado en Formación Cívica y Ética de 6 meses, y una Nivelación Pedagógica de año y medio, ambos en la UEEP, todo esto para darle sustento a mis clases, estudios y experiencias propias y colectivas.
Dentro del margen de los 7 años de trabajar gustosamente para la Secundaria No. 5 Estatal “Francisco I. Madero”, se me presento la manera de laborar como instructora de Escolta en esa misma escuela y la Primaria “Otilia U. de Cota”.
Gracias a estas experiencias tan enriquecedoras en la docencia, se me invito a trabajar en el nivel medio superior en un incorporado al COBACH, Colegio de las Californias, como maestra de paraescolares (Periodismo, Rescate y Escolta).
De ahí, se abrió una vacante en el Plantel Baja California del COBACH COMO INSTRUCTORA DE ESCOLTA, ello me llevo a solicitar aun más horas y así me convertí en la maestra de Filosofía y de Ética y Valores de mi plantel.
Para ser maestra de Nivel Medio Superior no me fue nada difícil entrar, pero e aprendido que los conocimientos psicopedagógicos que poseo para nivel secundaria no son bastos para cubrir las necesidades de mis alumnos de preparatoria, por ello que tome la decisión de entrar a esta especialidad, pero debo decir que la experiencia que tengo me a dado la paciencia para saber que todos los días se aprende algo nuevo y que si cometemos un error podemos afrontarlos con futuros aciertos.
Francamente lo que mas agrado de mi trabajo fue que me pagan hacer lo que mas me gusta, enseñar, apoyar a otros y poder ver superarse a otras personas, me siento bien servida con ello, muy satisfecha, es cuando mi trabajo da triunfos y mas cuando mis exalumnos me recuerdan con cariño y como una buena profesora, no barco, no floja, sino responsable, apegada a los planes y programas, y ante todo que le daba su toque personal a la clase.
Lo que me disgusta de mi trabajo es la deserción escolar, cuando dejan de ir los alumnos, no el ausentismo, sino que por necesidades ajenas a nosotros ellos tienen que retirarse, eso me afecta por que están en una etapa de formación importante en sus vidas. Y otra cosa que me molesta es que haya compañeros que no demuestren los valores dentro y fuera del aula, que no impartan la clase como debe ser, que saquen a los alumnos del grupo, es un premio para ellos no un castigo, debemos afrontar la responsabilidad que tenemos frente a nuestros alumnos, ellos reflejan lo que nosotros les proyectamos.
De todo lo anterior puedo resumir que para mi la docencia va más allá de la simple transmisión de conocimientos. Es una actividad muy compleja que requiere para su ejercicio, de la comprensión del fenómeno educativo. No solo de tener conocimientos sobre cierta disciplina, esta no aporta los elementos para el desempeño de la docencia en forma profesional, es necesario que pongamos énfasis en los aspectos metodológicos y prácticos de su enseñanza, así como en los sociales y psicológicos que van a determinar las características de los grupos en los cuales ejercemos nuestra profesión, ya que necesitamos conocer los ámbitos en los cuales realizamos nuestra labor.
IRENE BARRERA
realmente la felicito por el tiempo que dedica a su estudiantes,un comentario que me hizo un maestro, en la docencia la labor es para trascender si no lo haces desapareces,ud. ha heco lo primero una felicitacion por su trabajo y su dedicacon a los jovenes.
ResponderEliminarHola Irene!
ResponderEliminarCreo que además del gusto por la educación, compartimos el compromiso y los retos que de ella se forman, en ocaciones uno puede pensar que le dedidca demasiado tiempo a los estudiantes, pero si lo hacemos de corazón y por convicción, creo que no lo sentimos como deber, sino como gusto.
Saludos!